ECUADOR - SUDAMERICA

viernes, 26 de marzo de 2010

LA REFORMA CURRICULAR EN EL ECUADOR


Luego de su aprobación en noviembre del 2006, el Plan Decenal del Ministerio de Educación definió, entre una de sus políticas, “el mejoramiento de la calidad de la educación”. Para cumplir con este propósito el MDE planteó la Reforma Curricular de la Educación Básica, cuyas bases pedagógicas se fundamentan en la Pedagogía Crítica, que ubica al estudiante como “protagonista del desarrollo de un pensamiento y conducta lógica, crítica y creativa, que le permita resolver situaciones y problemas reales de la vida”.

Pero en la realidad educativa ecuatoriana otra cosa es con guitarra. Más aun tratándose de la calidad del materia didáctico y de los textos escolares con que los maestros enfrentan el imperativo de hacer cumplir los preceptos de la pedagogía critica enunciados por el Ministerio de Educación. Una Veeduria ciudadana realizada al proceso de licitación de textos escolares denominado Vitrinas Pedagógicas en el 2008, señala una realidad muy distinta a las aspiraciones del Ministerio, puesto que los textos seleccionados “mantienen el modelo tradicional, directivo y memorístico del actual sistema educativo; los enfoques y contenidos en algunas áreas desinforman. No promueven el aprendizaje de aspectos claves como el sentido crítico, la reflexión, la diversidad, interculturalidad y el enfoque de equidad de género y la ciudadanía, entre otros aspectos que de alguna manera planteaba la reforma curricular”.

En el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Serce), de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), hecho entre los años 2004 y 2008, se determinó que los perfiles escolares del Ecuador, en todas las áreas curriculares y grados examinados, tienen un nivel inferior con respecto a otros países de la región.

Una cobertura educativa deficiente

La Educación Básica en el Ecuador, a través de sus 10 niveles de estudio, busca formar estudiantes conscientes de su rol histórico como ciudadanos ecuatorianos. Muchachos y muchachas que sepan valorar nuestra identidad intercultural, los símbolos nacionales y muestren un pensamiento lógico, crítico y creativo en la solución de problemas de la realidad cotidiana.

Frente a este enunciado los obstinados hechos dicen otra cosa. El promedio de años de estudio en el Ecuador aún no ha alcanzado a completar los 10 de la educación básica como lo expresa la Constitución Política, así también la calidad en los logros educativos y los porcentajes de repitencia, son aún deficientes. Según género y área de residencia se expresa también una baja calidad de aprendizajes. El acceso a la educación tiene una relación directa, no solo con la cobertura física, sino con sus costos; los indicadores evidencian que son las razones económicas las que mayormente han afectado en el ingreso y permanencia de niños, niñas y jóvenes al sistema educativo.

Textos de calidad para poner fin a la fatalidad educativa

La Veeduria ciudadana recomienda construir una política de textos bajo una perspectiva de derechos humanos y del Interés Superior del Niño, factores no priorizados en la reforma curricular consensuada vigente. Consecuentemente, el Ministerio de Educación debe impulsar mecanismos permanentes, efectivos y democráticos de diálogo con diversos actores educativos, universidades y ciudadanía en general para garantizar el desarrollo de la educación ecuatoriana, de las políticas del Plan Decenal y otras que sean necesarias para avanzar en una verdadera revolución educativa.

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